Turbulencia en el plan de vuelo

por iminimalistic

Hace casi medio año desde que había inaugurado este blog, casi el mismo tiempo desde que no dejaba plasmada letra alguna en él. Cada día cuando me levantaba, en cada paso que daba, cada momento de silencio que tenía volvía una y otra vez me preguntaba porque no liberaba todos aquellos nudos en la garganta que no me han dejado respirar durante todo este tiempo. En ese preciso momento recordaba que la razón primordial de mi hermetismo siempre había sido evitar incomodar con tristezas y lamentos a quien fuese que me leyera. Y no, no es mi intención ubicarme en el gris banquillo de ser la víctima, es solo que reconozco que mis penas no son ni mayores ni menores a las de ustedes… simplemente todos las tenemos, pero todos debemos hacer lo mejor posible por superarlas. Confieso que durante mucho tiempo ha sido esa sombra la que ha ocupado mi pensamiento, tal vez egoísta, tal vez considerado, tal vez muy equivocado, tal vez innecesario. Pero así como muchas decisiones que a cada minuto de nuestras vidas, las que discernimos en base a experiencias, lógica y sentido común. Sin embargo, algunas veces nos enfrentamos con que esas decisiones tomadas pueden no haber sido las correctas o simplemente ya han dejado de serlo. Hoy en día me doy cuenta de que mi silencio se ha transformado en mi peor calvario, una celda perfectamente adaptada de la cual resulta prácticamente imposible querer salir. El silencio para mi ha dejado de hablar más que mil palabras, y se ha aburrido de guardar tantos sentimientos y rechazos frente a lo que soy testigo cada día.

La negatividad y el positivismo por mucho tiempo estuvieron divorciados en mi. Era tal su apatía, que me había entregado tanto al dolor sin haberme nunca permitido explorar el confort de vivir libremente en armonía conmigo mismo. Pero no hay mal que por bien no venga, me ha costado 26 años memorizarlo y entenderlo… y vivirlo. Así es, por ello cuando hace poco tiempo decidí conectarme conmigo mismo y finalmente conocer que rayos es lo que yo realmente quería y por qué no me había permitido buscarlo durante todo aquel tiempo amargo y negativo. Finalmente pude descubrir mucho de eso, pero también he preferido dejar mucho también a seguir explorándolo día a día… pero ese será otro post, o tal vez no, no lo sé. En fin, después de haber conocido el sabor de una vida inconforme, quejosa, sin rumbo y sin color, hoy día procuro compartir de una u otra forma lo aprendido con los demás. Pero la faena no es fácil. Es que francamente no entiendo que es lo que muchos quieren, o que esperan, o que siguen, o a donde van??? No entiendo como te levantas y tus pulmones inhalan aire fresco, como abres los ojos y distingues colores, como apoyas tus brazos y piernas y te levantas y te desplazas??? Como cada día sigues viviendo otras nuevas 24 horas, como cada segundo descubres algo nuevo en tu entorno.. por más mínimo que sea… pero te preguntan como estás??? Y solo respondes “bien, en lo mismo…” ó “aquí, aburrid@…” En serio así me vienes a hablar de que le tengas miedo a morir, o de que la situación no avanza??? Sencillamente no te comprendo.

Sabes, muchos tenemos a diferentes ejemplos a seguir o personas a quienes admiramos, seguimos en Twitter, vemos todas sus películas, leemos todos sus libros, etc… pero si te sientes tan identificados con ellos, es porque algo ellos hicieron con sus vidas que fue lo que te cautivó… Entonces para que les sigues, les llamas ídolos, los recomiendas, si al final de la historia no haces absolutamente nada con lo que ves de ellos, y te quedas rezagado como si no existieran 30 días cada mes.. y otros 30 y otros 30 y otros 30…

Reconozco que mis palabras no son las más hermosas ni placenteras que hayas leído, pero sinceramente vienen del corazón. Solo diré que todos, absolutamente todos en esta vida tenemos un plan de vuelo… eso sí, cada quien por su rumbo… en el camino uno se encuentra turbulencias que debemos saber planear y advertir a lo que vienen detrás de nosotros para no dejarnos caer. Hacía donde se dirige mi plan de vuelo, eso ni yo mismo lo sé, pero antes de pensar en el mío piensa en el tuyo. Si necesitas un empujón, avísame y allí estaré, pero vuelvo y te repito, las turbulencias son para planearlas y seguir adelante en el trayecto.

Agradezco humildemente tu tiempo dedicado en leer esta íntima nota. No espero que me entiendas, solo que lo analices y concluyas en una buena enseñanza para tu vida.

Bendiciones,

@iminimalistic

Anuncios