El eletro-shock perfecto

Creo fielmente en el ritmo con que transcurre la vida y la manera como nosotros podemos mejorar el beat pinchando los platos correctos. He aprendido a no esperar sino crear o buscar lo que espero encontrarme en mi vida. He dejado de creer que todo llega en su momento y elijo vivir provocando lo que quiero que suceda en el momento que deseo. Sí, es una apuesta al riesgo de equivocarme pero como siempre he dicho: equivocarse es la mejor manera de descubrir que lo que aún no sabemos para entonces aprenderlo y corregirlo (#EquivocarseEsAprender).

¿Cómo puedo confirmar mi manera de vivir la vida?

Solo me ha bastado ver a mi alrededor todo aquel que ha vivido con cada movimiento planificado o bien siguiendo un modelo de vida. Vale, todos elegimos hacer con nuestras vidas lo que nos viene en gana y no digo que estén equivocados, solo que sus vidas me parecen demasiado aburridas. Me sirven de perfecto ejemplo para lo que nunca quiero llegar a ser. 

Saber exactamente lo que voy a hacer al día siguiente, tener en una agenda cuando alcanzaré exitosamente mi próximo reto, dar por hecho que determinado día estaré en determinado lugar… ¿No te parece un asesinato al factor sorpresa?

Vale, hago de mi vida toda una aventura, pero me ha tocado pagar un precio demasiado alto con intereses diarios… Tal vez esta sea la radiografía más profunda a mi vida que nunca vuelva a hacer…

“Cuanto más intensamente vives, más cosas suceden” así empieza la historia, con texto de Rafa Díaz. A mis casi 29 años realizo que esa ha sido la rosa de los vientos en mi mapa. Cuando en alguna extraña ruta me encontré descubriendo que nosotros mismos podemos dibujar el rumbo que deseamos para nuestras vidas, aprendí que lo que “tiene que ser así” no tiene porque ser así más. Entendí que ser aprendices toda la vida nos hace verdaderos expertos, y que a medida que vamos descubriendo cosas nuevas podemos idear mil millones de nuevas maneras de hacerlo diferente. Poco a poco fui viendo todo lo que en mi subconsciente permanecía como una idea latente y me aventuré a alimentar la intensidad, y nunca más me quise detener.

Pero a gasolina de la intensidad son los sentimientos y allí me ha tocado la ruta más difícil del camino. Entender que las definiciones de las relaciones sentimentales, el orden de cómo deben suceder las cosas y cómo este tema se ubica en la vida de muchos hoy día, ha sido una de las más grandes incompatibilidades que me he encontrado. Mi vida sentimental la resumo a siempre fijarme en la persona incorrecta. Pero tal vez el golpe más fuerte ha sido no poder evitar fijarme en alguien pero tener que aprender a callarlo solo por no repetir el trago amargo de darme cuenta que otra vez ha sido la persona incorrecta.

No todo ha terminado allí, en lo absoluto. Regreso al texto de Rafa Díaz, seguir viviendo intensamente por hacer suceder cada vez más cosas. Pero el objetivo ha cambiado y dedico mi intensidad por hacer realidad mis ideas, desarrollarlas y ponerlas frente a ti para que descubras otras nuevas mil millones maneras diferentes de hacerlo.

Sin más que decir, porque solo quedan las verdades de “Cuanto más intensamente vives, más cosas suceden”.

Gracias Rafa por conectar, compartir e inspirar…

Gracias a ti por leerme…

Gracias.

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